Por: Jorge Vergara Carbó Es triste reconocerlo pero los malos manejos financieros y contables de la Triple A se conocieron en el país, gracias a las denuncias que se hicieron en España a raíz de un conflicto político que aún no termina de sacar al público, los manejos amañados que se dieron en todo el proceso de la empresa Inassa con Canal Isabel II, que le pertenece al Ayuntamiento de Madrid. En Barranquilla de no haberse dado las denuncias en España, no hubiera pasado nada, porque aquí nada pasaba. Todo era elogios para la empresa y sus directivos, muchos de ellos condecorados por el legislativo regional, gremios, alcaldes y gobernadores. Todo era felicidad, teníamos a la mejor empresa del mundo, no importaba si las tarifas fueran altas o si sobrefacturaban, lo importante para esos dirigentes era que se prestara un buen servicio, el costo era lo de menos. Desde sus inicios, la empresa arrancó mal, no hubo claridad en el avalúo de los activos, las regalías se pactaron sin indemnizar y con una tasa de interés muy baja para la inflación de la época. Después otorgamos un porcentaje de reconocimiento de Asistencia Técnica del 4.5%, que el Procurador y la Fiscalía cuestionan, no por lo legal sino porque afirman que esa asesoría no se ha prestado. Otorgaron ese porcentaje hasta el año 2.033, fijo, sin tener en cuenta que los ingresos de la Triple A se iban a triplicar, o más que duplicar por la expansión del servicio no solo en la ciudad, sino en los distintos municipios del Departamento del Atlántico, por ello calculamos que en el 2.017, recibirá Inassa S.A la suma de $24.127 millones. Tampoco en el transcurso de los años, se hizo una auditoría de los ingresos que recibía la Triple A de los estratos 5 y 6, como del sector industrial y comercial, para cruzarlos con el subsidio otorgado a los estratos 1, 2 y 3 para determinar que recursos debería aportar el Distrito a través del fondo de solidaridad, o en su defecto, que recursos debería entregar la Triple A por recaudar más de lo que entrega por subsidio. Por eso el Procurador habla de la pérdida de unos $70.000 millones de subsidios. Que decir, del proceso de capitalización que se hizo sin autorización del Concejo de Barranquilla, violando el acuerdo No 023 de 1.991 y/o del proceso de compra y venta de Inassa S.A. Para una mayor ilustración describimos una serie de hechos que se dieron desde su creación y que hubieran podido servir para frenar a tiempo los errores que se cometieron a través del tiempo en ese proceso de privatización: 1. En el año 1.991 se constituye la empresa Triple A con un avalúo de los activos por $32.754 millones, elaborado por Cofinorte , que entregábamos en concesión hasta el año 2.013. Se pactaron una regalías que deberían ser entregadas al Distrito sin indexarlas, lo que implicó en el año 2.012, que la Contraloría Regional del Atlántico le hiciera un pliego de cargos a todos los alcaldes por detrimento patrimonial. Lo pactado fueron $225 millones mensual para pago de los pensionados de las EPM, más $6.000 millones para pagar una deuda con el Banco Popular. 2. Se entrega por el gerente de la Triple A (Joaquín Fernández Malabeth), el contrato No 00079 de julio 5 de 1.994, por siete (7) años, a la empresa “Aseo Técnico” de propiedad del ingeniero William Vélez. Este negocio es el más rentable, hasta el punto que le aporta el 40% de las utilidades declaradas por la Triple A (Ver cronología de como los españoles se apropiaron de la triple A con un millón de pesos). En ese mismo año se emite por el Congreso la Ley 142 de 1.994, en uno de cuyos parágrafos sacan a la Triple A de la Ley 80/93, ley de la contratación pública, dándole el carácter de empresa privada para facilitar su proceso de contratación y además alegar que sus documentos son reservados por ser empresa privada, cuando es una empresa de servicios públicos domiciliarios. Este artículo permitió que se dieran los cambios en la propiedad de la Triple A y la inclusión de un socio extranjero en el año 1.996. 3. En septiembre 19 de 1.996 se constituye con un capital de un millón de pesos, la empresa Inassa S.A, aportando el 51% la empresa Aguas de Barcelona “AGBAR” que ya prestaba sus servicios en la ciudad de Cartagena, y a unos barranquilleros ligados a la familia Gerleín, el 49% restante. 4. Ese 19 de septiembre, se reúne la junta directiva de la Triple A y mediante acta No 95, aprueba los términos de negociación con los futuros socios Inassa S.A 5. Las parte reunidas acordaron entregarle el 43.31% de las acciones tipo C, a los nuevos socios Inassa S.A. Esas acciones se pagaron con un préstamo de la Fiduciaria del Banco Ganadero, en ese entonces dominado por los Gerleín, por ello titulamos un escrito “Con un millón de pesos los españoles se apropiaron de la Triple A” 6. Con fecha 18 de octubre de 1.996, se firmó el acuerdo entre la Triple A e Inassa S.A, en el cual se determinaron varios puntos, entre ellos el reconocimiento de un costo de gerenciamiento, de un 4.5% durante los primeros siete (7) años de los ingresos netos. Si Inassa cumple con los índices de gestión en recaudos y rotación de cartera a partir del octavo año, se le reconocerá un punto adicional para quedar en el 5.5% de Costo de Gerenciamiento. 7. En esa misma acta se define que el capital social será de $21.000 millones, y el capital suscrito de $19.361 millones, con un valor por acción de $1.000 pesos, distribuido así: Accionistas Clase de Acción N° de acciones Porcentaje DISTRITO A 9.680.818 50.00 PRIVADOS B 1.295.301 6.69 INASSA.S.A C 8.385.324 43.31 TOTAL 19.361.447 100.00 Desde ese mismo día se desconoció el acuerdo No 023 de 1.991que había sido aprobado por el Concejo Distrital, y que entre otras, establecía que el Distrito de Barranquilla no podía tener menos del 85% de participación en la Triple A. Todos guardamos silencio 8. Ese 18 de octubre se define también capitalizar la empresa en $15.000 millones, $10.000 en noviembre de 1.996 y $5.000 millones en julio de 1.997. Esas capitalizaciones se hicieron, y el Distrito y los privados no capitalizaron. A partir de esas capitalizaciones, Inassa S.A comenzó a incrementar su participación en la sociedad a niveles del 68.1% y el Distrito quedo con el 28.2%, los privados con el 3.7% 9. El acta del 18 de octubre de 1.996 fue firmada por el alcalde Edgar George, y Julio Gomes Piqueras por parte de Inassa S.A, Antonio Celia y Alejandro Arteta Abello por los privados. 10. Mediante el acuerdo No 031 de mayo 31 de 2.000, autoriza el Concejo al alcalde de ese entonces, Bernardo Hoyos, para que negocie con la Triple A, la prórroga de la concesión que vencía en el 2.013 por 20 años más, con la condición que las regalías pactadas se invirtieran en el acueducto y alcantarillado del sur de la ciudad hasta el año 2.013. A partir de noviembre del 2.013 las regalías serían pagadas puntualmente al Distrito. El acuerdo entre la Triple A y la alcaldía fue el No 99083 del 2.000.Es importante recordar que ese año se movilizaron más de 20.000 personas del suroriente y occidente de Barranquilla, encabezada por el alcalde Bernardo Hoyos exigiendo el servicio de agua , alcantarillado y aseo, que fue lo que motivo al Concejo y al alcalde para prorrogar la concesión hasta el año 2.033, para con esos recursos realizar las inversiones que se necesitaban para dortalas de esos servicios vitales para la vida. 11. El 4 de septiembre del año 2.000 se firma un contrato de Asistencia Técnica entre el representante legal de Inassa S.A señor Luís Nicolella de Caro y el representante legal de la Triple A señor Francisco Olmos Fernández Corugedo, en el cual la empresa triple A le reconoce un pago del 4.5% de los ingresos de la empresa a Inassa S.A, por su asistencia técnica. Este contrato elimina lo acordado en el acta 95 de octubre 18 de 1.996. Un contrato firmado “yo con yo”, debido a que Inassa S.A, es la que designa al gerente de la Triple A, con aprobación de su junta directiva, compuesta por seis (6) miembros, cuando debería ser impar para evitar empates en las decisiones. 12. En el año 2.000, AGBAR vende su participación del 51% en Inassa S.A, a sus socios barranquilleros, por un valor aproximado de US$7 millones, quedando sin soporte técnico la Triple A, por la salida de los españoles de Aguas de Barcelona. 13. En abril del 2.001 los barranquilleros crean en Panamá una empresa a la cual llamaron “Slasa” a la cual le vende a los españoles de Canal Isabel II en noviembre de 2.001 a través de una empresa creada por ellos en Panamá llamada “Canal Extensia” el 75% de su participación en Inassa S.A, por un valor de US$73 millones. Esa fue catalogada la negociación del año y ha sido uno de los motivos del escándalo en España, por esa compra al igual que la compra de una empresa similar en Brasil que se repago de acuerdo a su valor real. 14. En el año 2.003 la Triple A emite unos bonos por valor de $180.000 millones, con un plazo de 10 años, a una tasa del IPC E.A + 8.5%, los cuales coloca totalmente. Esos recursos no se utilizaron para inversión sino parar la sustitución de pasivos financieros (94%) y otras financiaciones. 15. En el año 2.006 la asamblea de accionistas de la Triple A ordena una nueva capitalización por $65.000 millones, la cual fue denunciada a tiempo por el alcalde Guillermo Honeisbergh quién la consideraba ilegal, lo que llevo ante la no capitalización del Distrito y los socios privados a que Inassa S.A quedará con el 82.2% de las acciones y el Distrito con el 14.5% y los privados con el 3.3%. 16. La administración Honeisbergh se negó a pagar los subsidios que habían sido autorizados por el Concejo mediante la creación del Fondo de Solidaridad para los estratos 1, 2 y 3 a la Triple A, los cuales debían hacer efectivo desde el año 2.000. 17. La Triple A demandó este hecho ante el Tribunal Administrativo del Atlántico, demanda ésta que reposa en el expediente 08-001-33-31-001-2011-00516-00, el cual fue fallado en agosto de 2.011. También la Triple A presento queja ante la Procuraduría para que obligará al alcalde a pagar la deuda acumulada por este concepto de $43.466 millones del 2.000 al 2.010. 18. Por presión de la Procuraduría, le correspondió reconocer esa deuda al alcalde Alex Char, la cual canceló por partes, así: a) $13.466 millones en febrero de 2.011, b) Cesión de regalías derivadas de la prórroga de la concesión de usos de los bienes destinados a la prestación del servicio que el calificado le debería entregar al Distrito a partir de noviembre de 2.013, c) parar ello la Triple A solicitó un préstamo de $30.000 millones, los cuales destinaría para inversión la suma de $21.228 millones y el saldo para pago de tesorería de la compañía, con cargo a las regalías futuras. Igualmente se acordó contratar un estudio para calcular las regalías de la prórroga de la concesión hasta el año 2.033, a fin de determinar su valor. Por eso en el presupuesto del Distrito no se registra ingreso alguno por regalías de parte de la Triple A a partir del año 2.013. No podemos olvidar que la concesión del aseo, se vence en noviembre 17 de 2.018. Consideramos que esta concesión, que es rentable, debería pasara a manos del Distrito para contar con ingresos anuales superiores a los $40.000 millones, dado que “Aseo Técnico” le entrega a la Triple A y no al Distrito aproximadamente en estos últimos años $20.000 millones por regalía. El aseo es un negocio rentable que lo debe explotar el Distrito mediante los mecanismos legales que considere importante. EL CASO LEZO Y LA ACTUACIÓN DE LA FISCALÍA Y PROCURADURÍA. Una vez estallado el escándalo en España, tanto el Fiscal Néstor Humberto Martínez como el Procurador Fernando Carillo viajaron a Madrid a enterarse de lo que estaba pasando y para recopilar información sobre las denuncias de irregularidades en la empresa Triple A e Inassa S.A durante el año 2.017. Una vez recopilada esa información tanto la Fiscalía como la Procuraduría calificaron el hecho del manejo en la Triple A como doloso y ordenaron la detención del exgerente Ramón Navarro Pereira, como de la gerente actual Julia Margarita Serrano y Ramón Heráclito Hermes Redondo. Ramón Navarro se declaró culpable de adulterar los estados financieros y le dieron la casa por cárcel. La Procuraduría cuestiona el contrato que le otorga un pago por Asistencia Técnica a la Triple A desde el año 2.000, según ellos, pero eso fue autorizado desde el año 1.996 con un 4.5% de los ingresos. Por ese concepto Inassa S.A ha recibido del año 2.004 al 2.017 la suma de $208.412 millones, de unos ingresos de $4.6 billones , de acuerdo al cuadro adjunto . En entrevista al periodista Yamit Amat, el Procurador Carrillo respondió lo siguiente: ¿Cómo se conoció la desviación de dineros en el caso de Barranquilla? Descubrimos que había un contrato de asistencia técnica cuya remuneración a favor de Inassa corresponde al 4,5% de la facturación de la Triple A de Barranquilla. La Triple A es la compañía pública de Barranquilla que presta los servicios domiciliarios de aseo, alcantarillado y agua de esa ciudad. Inassa, una compañía española, suscribió en 1996 un contrato para hacerse accionista de la Triple A, en el que reconocían un cargo por el gerenciamiento. Posteriormente, en el año 2000 apareció una figura de un contrato de asistencia técnica entre la Triple A e Inassa, filial para Latinoamérica del Canal de Isabel II, piedra fundamental del escándalo de corrupción que se investiga por la desviación de recursos públicos. ¿Pero la Triple A de Barranquilla no es una empresa oficial? Sí, es una categoría especial de entidad pública. Es una empresa prestadora de servicios públicos creada por el Concejo de Barranquilla y la composición de su capital es mixta. El Estado tenía el 84,5% de capital y en un proceso de capitalización, que es la primera línea de investigación de la Fiscalía y la Procuraduría, se redujo el capital público paulatinamente hasta llegar actualmente al 14,5%. Inassa tiene hoy el 84,5 por ciento. Por estos hechos, en España y en Colombia se adelantan las investigaciones, por lo que se conoce como “Caso Lezo”, sobre los presuntos sobrecostos y actos de corrupción en el proceso de adquisición, capitalización y descapitalización de las acciones de la Triple A, y que el fiscal Néstor Humberto Martínez ha llamado la operación Acordeón. ¿De cuánto estamos hablando? Se habla de 237.000 millones en contratos de asistencia técnica, 27.000 millones en órdenes de servicios y 70.000 millones en subsidios. Todo eso suma 334.000 millones de pesos, que son más de 100 millones de dólares. ¿Quién diseñó y ejecutó ese entramado? Los gerentes de la Triple A en Barranquilla e Inassa. La justicia española está juzgando a los directivos del Canal II y de Inassa, entre ellos Rodríguez Sobrino, quien aparentemente está colaborando con la justicia española. Es una sucesión de contratos que no tuvo vigilancia de la Alcaldía de Barranquilla desde el 2000 hasta hoy. La entrevista publicada en el periódico El Tiempo es extensa, por ello solo señalamos una parte de ella a manera de recordatorio. ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN FINANCIERA DE LA TRIPLE A 2.004-2.016 (MILLONES DE PESOS $). De acuerdo a esa información, hemos recopilado los estados financieros de la Triple A, a excepción de una parte de la información del año 2.011. Con relación a los activos, esos presentan un crecimiento que podemos considerar normal, arrojando en el 2.017, unos $662.611 millones, contra unos pasivos de $415.846 millones, para un patrimonio de $246.765millones. Los ingresos de operación de la empresa en el período analizado son de $4.6 billón de pesos, destacándose el 2.017, que recibe $536.148 millones. Como resultado de esos ingresos, la Triple A le reconoce a Inassa S.A, por concepto de asistencia técnica el 4.5%, lo que significa en el período analizado la suma de $208.412 millones, sin incluir los años de 1.996 al 2.003, de la cual se carece de información aún. La utilidad neta de la empresa en el período es de $231.347 millones, sin incluir la utilidad del año 2.011, y la que le genera a la empresa “Aseo Técnico” el negocio del aseo. De acuerdo a las denuncias del Procurador sobre contratos ficticios de asesoría inexistentes y de otro tipo, del 2.009 al 2.012, en el cuadro que mostramos, podemos ver una serie de inconsistencias, donde justamente los ingresos operacionales son de los mayores presentados y las utilidades las menores, lo que quiere significar que los gastos fueron exagerados en esos años comparados con los años anteriores. En el año 2.008, la utilidad operacional se incrementa en el 266%, con relación al 2.007, a pesar de ello las utilidades de ese año solo se incrementan en el 34%, al pasar de $1.157 millones a $1.551 millones. Llama la atención lo sucedido en el año 2.010, donde la utilidad operacional fue de $96.672 millones, y la utilidad neta fue solo de $703 millones. Eso a nuestro juicio amerita una revisión de los gastos de ese año, porque es posible que se verifique lo denunciado por el Procurador y el Fiscal General de la Nación. En el cuadro a continuación, se puede apreciar dicha información. INFORMACIÓN FINACIERA DE LA TRIPLE A 2004-2017 MILLONES DE PESOS $ AÑO T.ACTIVO T.PASIVO PATRIMONIO INGRESOS 4.5% INGRESOS UTILIDAOPER. UTILIDNETA 2.004 479.508 338.588 140.920 212.626 9.568 39.277 2.036 2.005 490.303 342.443 147.859 228.190 10.269 39.268 2.329 2.006 529.806 343.168 186.638 241.636 10.874 26.579 639 2.007 491.609 307.886 188.723 245.955 11.068 30.233 1.157 2.008 500.893 311.055 198.838 259.614 11.683 80.457 1.551 2.009 453.662 263.027 190.635 277.364 12.481 98.640 2.604 2.010 437.007 247.451 189.556 284.070 12.783 96.672 703 2011 311.028 13.996 2012 446.765 285.036 161.728 339.721 15.287 48.831 20.011 2013 467.045 300.002 167.042 363.673 16.365 47.728 25.704 2.014 524.765 335.536 189.229 388.298 17.473 68.409 34.113 2.015 567.666 345.738 221.927 461.988 20.789 102.343 50.702 2.016 624.029 406.076 217.953 481.102 21.650 85.875 40.999 2.017 662.611 415.846 246.765 536.148 24.127 105.488 48.499 TOTAL 4.6 bill 208.412 231.047* • Falta información del año 2.011. Las altas utilidades se empiezan a dar, a partir del año 2.012, con $20.011 millones y la mayor utilidad se da en el 2.015, con $50.702 millones. La utilidad más baja, se dio en el año 2.006, tan solo $639 millones. Lo que uno no se explica es como todas estas falencias pudieron darse sin que nadie se diera cuenta, empezando por el control interno de la empresa, y continuando con las firmas externas de auditoría, los miembros de la junta directiva y los socios de la empresa en la asamblea general y por supuesto los organismos territoriales de control, y la falta de control político por parte del Concejo Distrital y las distintas administraciones territoriales que tenían asiento en la junta directiva. Como dice en uno de sus escritos la doctora Cecilia López, en este caso nadie puede pasar de agache. Los ciudadanos esperamos que se investigue a fondo lo de esta empresa, que ha golpeado el patrimonio de los barranquilleros, y ojala pudiéramos recuperarla totalmente para que genere ingresos para la ciudad que tanto lo necesita, como los genera en Medellín y Bogotá. Es urgente Procurador que los jueces fallen la acción Popular que duerme el sueño de los justos en los juzgados y es uno de los instrumentos que le puede servir al Distrito de Barranquilla para recuperar su empresa, debido a que casi todo lo actuado fue ilegal y con dolo. Señor Procurador y Fiscal, ustedes tienen la palabra, y ojalá que todo se aclare. Los Barranquilleros debemos movilizarnos para defender nuestra empresa, no podemos desfallecer y permitir que las denuncias queden en nada. Barranquilla, Abril 1 de 2.018

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